Article summary
La hoja de coca sostiene economías legales en Bolivia y, al mismo tiempo, sigue bajo el mismo paraguas de fiscalización internacional que la cocaína. En diciembre de 2025, la OMS recomendó mantenerla en la Lista I de la Convención Única de 1961, una decisión que volvió a tensar el debate entre tradición, salud pública y control del narcotráfico.
Continue to the original publication for the complete article.