Article summary
El SAFE Banking Act volvió al Congreso de EE UU con apoyo bipartidista y con una señal política acotada del entorno de Mike Johnson, que no impediría una votación si existe mayoría republicana, aunque él mantiene su rechazo personal. El dato abre una posibilidad legislativa, no una aprobación, para una industria que sigue chocando con la banca federal.
Continue to the original publication for the complete article.