Article summary
Ciudadanos etíopes condenados por contrabando de hachís fueron ejecutados en Arabia Saudí y sus familias denuncian que todavía no han recibido los cuerpos, certificados de defunción ni pertenencias personales. El caso vuelve a poner el foco sobre la aplicación de la pena de muerte por delitos de drogas y su impacto particular sobre personas extranjeras.
Continue to the original publication for the complete article.