Article summary
“Hombres de la fuerza expansiva de Goethe [1749-1832] llegan tan lejos como cuatro generaciones consecutivas”, afirmaba Nietzsche (Humano, demasiado humano, 1878). Hoy, comprobamos con creces esa vigencia excepcional, coherente con el propósito de “hacer imperecedero lo fugaz” (1821) y fiel al sueño de instituir una “Confederación ética mundial”. Si, tal como afirmaba en 1823, “una colección de máximas es el mayor de los tesoros”, esta página de Cáñamo vale su peso en el oro. Las diez primeras, proceden del “Diario de Otilia” (Las afinidades electivas, 1809); las once intermedias, de diferentes entregas de la serie “Arte y Antigüedad” (1821-1826); las seis últimas, del legado póstumo.
Continue to the original publication for the complete article.